Hay una distinción entre andar delante de Dios y andar con Dios. Andar delante de Dios es andar con un sentido permanente de que el ojo de Dios está sobre nosotros; andar con deseo de hacer las cosas que agradan a su vista; andar irreprensibles en sus ordenanzas; andar delante de su pueblo con los vestidos sin mancha del mundo; en una palabra, andar delante de él en privado como en público, solos y en compañía, ante la iglesia y el mundo, de día y de noche, como andaríamos si tuviéramos una vista personal de su majestad gloriosa en el cielo ante nuestros ojos.
Si usted llevara consigo un sentido profundo y diario de que Dios ve todo pensamiento, marca todo movimiento, oye toda palabra y observa toda acción, este sentido de su presencia pondría freno a su espíritu liviano, trivial y necio. Vigilaría sus pensamientos, sus palabras, sus acciones, como quien vive bajo el sentido del ojo escudriñador de Dios. Esto es andar delante de Dios. Pero leemos de Enoc que "anduvo con Dios". Esto es una etapa más avanzada de la vida divina. Andar con Dios es andar con él en dulce familiaridad, en santa confianza, en una conciencia bienaventurada de un interés salvador en su amor y gracia, y así andar con él y hablar con él como un hombre habla con su amigo. Hay quienes andan delante de Dios, ¡pero cuán pocos andan con Dios! Muchos viven bajo un sentido más o menos profundo y diario de la presencia escudriñadora de Dios, sin ser admitidos en esta dulce familiaridad ni gozar la bienaventuranza de esta comunión celestial.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: March 20
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.