"Es más fácil aplastar el huevo que matar a la serpiente."
Es prudente romper todos los huevos que podamos encontrar, antes de que los reptiles nazcan.
Así de igual manera, se mostrará mucha mayor sabiduría al tratar tempranamente con una tentación, que en permitirle tiempo para cobrar fuerza. Lo mejor es corregirnos a tiempo y sin titubear, y apagar las primeras chispas del mal deseo antes de que la pasión se levante en llama.
Un niño puede aplastar el huevo de una serpiente; pero ¿quién contenderá con la criatura venenosa que puede nacer de él, si se deja sin romper?
Así es con aquel vicio que pica como un áspid. La primera copa puede rechazarse con facilidad; es cosa muy distinta detenerse cuando el vino ha entrado en el cerebro. La primera lujuria la podemos evitar con facilidad; pero cuando los deseos impuros se han despertado por completo, ¿quién los frenará?
Oh Señor, enséñame a aplastar el pecado desde el principio, no sea que cobre fuerza y me aplaste a mí.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: A child can crush a serpent's egg!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.