Si la luz divina ha iluminado tu mente y la vida divina ha vivificado tu corazón, y amas al Señor y a su pueblo, has de aprobar las cosas que son excelentes. Pues están tan recomendadas a tu conciencia que no podrías hacer de otro modo, como no podrías decir una mentira deliberada o llamar blanco a lo negro. Y así como apruebas lo excelente, desaprobarás todo lo que sea contrario o que se quede corto de esa excelencia.
Esto es lo que nos distingue del mundo y de su espíritu, y de todos aquellos cuyos ojos están cegados por el dios de este siglo: mientras ellos aprueban lo que Dios aborrece, nosotros aprobamos lo que Dios ama. Ahí está la mente de Cristo; ahí la enseñanza del Espíritu, que nos da en cierta medida ver como Cristo ve, sentir como Cristo siente, amar como Cristo ama y aprobar como Cristo aprueba. No nos equivocaremos mucho mientras aprobemos lo excelente y busquemos, según el Señor nos habilite, conocer la voluntad de Dios y hacerla.
Pero en cuanto perdemos de vista este patrón espiritual y erigimos la opinión de los hombres, nuestros ojos se ciegan, nuestros corazones se endurecen, nuestras conciencias se entumecen, y en vez de aprobar lo excelente podemos derivar gradual e insensiblemente hacia el mismísimo espíritu de la impiedad.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: April 1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.