Dios no espera que el débil finja fortaleza. Su promesa se dirige precisamente al alma que sabe que no puede sostenerse por sí misma.
La pequeñez de Jacob no impide la ayuda divina. El Redentor se acerca al indefenso y le dice: no temas, yo soy tu socorro. La gracia no encuentra obstáculos en nuestra debilidad.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Help for the Feeble
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.