El duelo puede hacer que el corazón se sienta solo, pero Dios habla al enlutado con una promesa de guía, sanidad y consuelo.
La fe no entiende siempre el misterio de la pérdida, pero puede descansar en el Dios que ve, que acompaña y que restaura. Ninguna tumba queda fuera de su soberanía ni ninguna lágrima fuera de su compasión.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: Comfort for the Bereaved
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.