El año devocional de Miller

Bendecir a los hijos de Dios es bendecir a Cristo

Dios se identifica tan íntimamente con su pueblo que lo hecho a sus hijos lo recibe como hecho a él mismo y lo recompensa.

Es admirable cómo Dios hace causa común con su pueblo en este mundo. Sus hijos lo representan dondequiera que estén, y lo que se hace a ellos, Dios lo considera hecho a sí mismo. Es cosa peligrosa levantar la mano contra cualquiera de los hijos de Dios, pues quien lo hace la levanta contra Dios. Cristo dice lo mismo de su relación con sus amigos: dañar a un cristiano es dañar a su Maestro; descuidar a un cristiano que sufre es lo mismo que si el propio Cristo estuviera sufriendo y nosotros lo dejáramos de lado.

Por eso debemos cuidarnos de no hacer jamás daño alguno a los pequeños de Cristo. Por otro lado, toda bondad mostrada a un amigo de Cristo se muestra como al propio Cristo y se recompensa en consecuencia. Aun dar un vaso de agua fresca a uno de sus discípulos, en su nombre, no queda sin recompensa. Ciertamente vale la pena ser cristiano, gozar de tal amistad divina y tener a Dios de nuestro lado, defendiéndonos y haciendo causa común con nosotros.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - November 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura