Toda la vida espiritual del hijo de Dios es una vida de fe; así lo ha dispuesto el Señor, y llevarlo a la plena y bendita experiencia de ella es el fin de todos sus tratos paternales. Si deseáramos ver cada paso de nuestro camino hacia el hogar, tendríamos que abandonar la ascensión más difícil pero más bendita de la fe: es imposible caminar por vista y por fe al mismo tiempo, pues ambos senderos corren en direcciones opuestas. Si el Señor revelara siempre el porqué de sus disposiciones, si avanzáramos solo al ver dónde pondremos el pie, ya no sería una vida de fe, sino de vista, y habríamos cambiado la vida que glorifica a Dios por la que le deshonra.
Cuando Dios iba a librar a Israel del poder de Faraón, les mandó avanzar antes de revelarles cómo los rescataría. El Mar Rojo se alzaba con sus olas profundas a sus pies, sin un solo punto de tierra seca donde pisar, y sin embargo el mandato fue: "Habla a los hijos de Israel que marchen". Debían caminar por fe y no por vista. No ten mucho trato con los sentidos si quieres tener mucho trato con la fe. No esperes ver siempre el camino: Dios puede llamarte a salir a un lugar sin darte a conocer a dónde vas, pero es tu deber obedecer, como Abraham. Todo lo que te corresponde es avanzar, dejando las consecuencias a Dios; basta con que por su providencia te diga: "¡Avanza!". Y habiendo comenzado en el Espíritu, el creyente no debe ser perfeccionado en la carne; habiendo comenzado su vida divina por la fe, por la fe ha de caminar cada etapa de su peregrinaje hacia el hogar.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - October 16
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.