Pensamientos vespertinos

Vuelve hoy al Padre que espera tu regreso

El hijo de Dios halla ánimo para llevar toda su culpa al trono de la gracia, donde el Padre misericordioso recibe al pródigo que reconoce su iniquidad y le restaura con perdón fiel.

Que el hijo de Dios se anime a llevar todos sus pecados a su Padre celestial. ¿Has pecado? ¿Has dado un solo paso de alejamiento del Señor? ¿Hay en ti la más leve conciencia de culpa? Acude de inmediato al trono de la gracia; no esperes a encontrar un lugar secreto para confesar, no aguardes a estar a solos: eleva tu corazón ahora mismo a Dios y confiesa tu pecado con la mano de la fe puesta sobre el gran Sacrificio expiatorio. Abre ante Él todo tu corazón; no temas a una confesión plena y sincera. Escucha sus palabras llenas de aliento: "Vuélvete, oh apóstata Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy. Solo reconoce tu iniquidad".

Oh, ¿caen estos renglones bajo los ojos de algún alma que se ha apartado? Entonces vuelve, hermano, vuelve. El Dios contra quien has pecado dice: "Vuélvete". Tu Padre aguarda el primer retorno de tu alma, el primer destello de dolor piadoso, la primera confesión de tu pecado. Dios no te ha vuelto la espalda, aunque tú se la hayas vuelto a Él. La fuente sigue abierta, Jesús sigue siendo el mismo, el Espíritu permanece fiel y Dios está pronto para perdonar. Toma, pues, el lenguaje del pródigo y dile: "Padre, he pecado contra el cielo y ante ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo". Y recuerda la promesa: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad".

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - October 15

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura