Ayuda para cada día

Caminamos entre los resplandores divinos cada día

Cuando abrimos los ojos a la providencia diaria, descubrimos la gloria del Señor brillando en cada flor, en cada día y en cada noche, trayendo luz y consuelo a nuestro caminar.

Caminamos en medio de los resplandores divinos.

"Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje ni palabras donde no sea oída su voz. Por toda la tierra salió su voz, y hasta el fin del mundo sus palabras." Salmos 19:1-4

Si tuviéramos ojos para ver la gloria del Señor en cada día de la providencia divina, encontraríamos luz y consuelo mil veces, allí donde ahora caminamos en tinieblas con una tristeza sin consuelo. La gloria del Señor está en todas partes. Resplandece en la flor más humilde, en la brizna de hierba más común, en cada gota de rocío, en cada copo de nieve. Arde en cada arbusto y en cada árbol. Vive en cada rayo de sol, en cada nube que pasa. Nos rodea en la bondad de cada día luminoso, en el refugio y la protección de cada noche oscura.

Y, con todo, ¡cuán pocos somos los que vemos esta gloria! Caminamos en medio de los resplandores divinos, y muchas veces no percibimos nada de ese brillo. Clamamos por visiones de Dios, cuando, si nuestros ojos se abrieran, veríamos el rostro de Dios reflejado en todo cuanto nos rodea.\n Existe una leyenda acerca de alguien que viajó durante muchos años y por muchas tierras buscando a Dios, pero buscándolo en vano. Entonces, al regresar a su hogar y retomar sus quehaceres cotidianos, Dios se le apareció en ellos, mostrándole que siempre había estado cerca de ella.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: We walk amid the divine splendors

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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