Mañana y noche

Cimientos de zafiro para una esperanza eterna

Los cimientos de la iglesia y de nuestra esperanza son de zafiro: el pacto de gracia, la persona de Cristo y la justicia de Dios, firmes y eternos.

No solo lo que se ve de la iglesia de Dios—sino lo que no se ve, es bello y precioso. Los cimientos están fuera de la vista, y mientras sean firmes no se espera que sean valiosos; pero en la obra de Jehová todo es costoso, nada se hace a la ligera, nada es barato.

Los profundos cimientos de la obra de la gracia son como zafiros en su preciosidad; ninguna mente humana es capaz de medir su gloria. Edificamos sobre el pacto de la gracia, que es más firme que el diamante, y tan duradero como las joyas sobre las cuales la edad se gasta en vano. Los cimientos de zafiro son eternos, y el pacto permanece a lo largo de toda la vida del Todopoderoso.

Otro cimiento es la persona del Señor Jesús, que es clara y sin mancha, eterna y hermosa como el zafiro; fundiendo en uno el azul profundo del océano siempre rodante de la tierra—y el celeste de su cielo todo abarcador. Una vez podría nuestro Señor haber sido comparado al rubí cuando estaba cubierto con Su propia sangre—pero ahora le vemos radiante con el suave azul del amor—amor abundante, profundo, eterno.

Nuestras esperanzas eternas están edificadas sobre la justicia y la fidelidad de Dios, que son tan claras y sin nubes como el zafiro. No somos salvos por un compromiso, por la misericordia derrotando a la justicia, o la ley suspendiendo sus operaciones. ¡No! Desafiamos al ojo del águila a detectar una falla en la base de nuestra confianza—nuestro cimiento es de zafiro, y resistirá el fuego.

El Señor mismo ha puesto el cimiento de las esperanzas de Su pueblo. Es materia de grave indagación si nuestras esperanzas están edificadas sobre tal base. Las buenas obras y las ceremonias no son un cimiento de zafiros—sino de madera, heno y rastrojo; ni son puestas por Dios—sino por nuestra propia presunción. Todos los cimientos serán probados muy pronto—¡ay de aquel cuya alta torre caiga con estrépito, por estar fundada en arenas movedizas! El que está edificado sobre zafiros puede esperar la tormenta o el fuego con serenidad, ¡pues resistirá la prueba!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 15 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura