Mañana y noche

La dulce invitación del evangelio: Venid a Mí

El dulce clamor del evangelio es «Ven»; Cristo nos llama a seguirle desde la primera hora de la fe hasta la gloria, y nosotros le respondemos «Ven».

El clamor de la religión cristiana es la suave palabra: «Ven.» La LEY judía decía severamente: «Ve, cuida tus pasos en cuanto al camino por donde has de andar. Quebranta los mandamientos, y perecerás; guárdalos, y vivirás.» La LEY era una dispensación de terror, que empujaba a los hombres delante de ella como con un azote; el EVANGELIO atrae con cuerdas de amor. Jesús es el buen Pastor que va delante de Sus ovejas, mandándoles que le sigan, y siempre conduciéndolas adelante con la dulce palabra: «Ven.» La LEY repele—el EVANGELIO atrae. La ley muestra la distancia que hay entre Dios y el hombre; el evangelio tiende un puente sobre ese abismo espantoso, y lleva al pecador al otro lado. Desde el primer momento de tu vida espiritual, hasta que seas introducido en la gloria—el lenguaje de Cristo para contigo será: «¡Ven, ven a Mí!»

Así como una madre extiende el dedo a su pequeño y lo atrae a caminar diciendo: «Ven,» así hace Jesús. Él siempre estará delante de ti, mandándote que le sigas, como el soldado sigue a su capitán. Siempre irá delante de ti para allanar tu camino y despejar tu senda, y oirás Su voz animadora llamándote tras Él durante toda la vida. En la hora solemne de la muerte, Sus dulces palabras con las que te introducirá en el mundo celestial serán: «Ven, benditos de mi Padre.»

Más aún, este no es solo el clamor de Cristo hacia ti—sino que, si eres creyente, es también tu clamor a Cristo: «¡Ven! ¡Ven!» Anhelarás Su segundo advenimiento; estarás diciendo: «Ven pronto—sí, ven, Señor Jesús.» Estarás ansiando una comunión más cercana y más íntima con Él. Así como Su voz para ti es «Ven,» tu respuesta a Él será: «¡Ven, Señor, y permanece conmigo! ¡Ven, y ocupa solo el trono de mi corazón! ¡Reina allí sin rival, y conságrame enteramente a Tu servicio!»

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 16 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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