Cristo habló muchas palabras acerca de sus padecimientos, pero solo una de su gloria; sin embargo, los discípulos se fijan en aquella y pasan por alto las otras. Muchos aman oír y hablar de privilegios y gloria, que están dispuestos a dejar de lado los pensamientos de trabajo y aflicción. Nuestro Señor puso ante ellos a un pequeño niño, asegurándoles solemnemente que, a menos que se convirtieran y fueran hechos como niños pequeños, no podrían entrar en su reino. Los niños, cuando muy pequeños, no desean autoridad, no hacen caso de las distinciones externas, están libres de malicia, son enseñables y dependen voluntariamente de sus padres. Es cierto que pronto comienzan a mostrar otras disposiciones, y otras ideas se les enseñan a edad temprana; pero estas son notas propias de la niñez, y las hacen emblemas apropiados de las mentes humildes de los verdaderos cristianos. Ciertamente necesitamos ser renovados diariamente en el espíritu de nuestra mente, para que lleguemos a ser sencillos y humildes, como niños pequeños, y dispuestos a ser el menor de todos. Estudiemos diariamente este asunto, y examinemos nuestros propios espíritus.
Advertencia contra las ocasiones de tropiezo (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 18:1-6
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.