¡Cada palabra aquí está llena de significado!
«Si» señala la única condición a la que va dirigida la invitación del Salvador. Por supuesto, si no tenemos sed, no nos importará acercarnos al pozo y beber. Almas mueren a nuestro alrededor, no porque no haya agua cerca, sino porque no tienen sed. La sed intensa es una condición lamentable; pero la falta de sed del alma es infinitamente más lamentable. Es eternamente desesperada.
Las palabras «cualquiera» nos muestran cuán universal es la invitación de nuestro Señor. El clamor no fue a «cualquier judío», ni a «cualquier hombre de buena reputación», sino a «cualquiera». Nadie queda excluido.
La palabra «sed» describe la necesidad que Cristo puede satisfacer. No es sed del cuerpo, sino sed del alma, lo que Él ofrece saciar. Pues el alma, al igual que el cuerpo, tiene su sed, y no hay manantial terrenal alguno en el que el alma pueda quedar satisfecha.
Las palabras «venga a mí» nos muestran que la puerta de la fuente está abierta de par en par. No hay barrera en el camino. «Venga a mí», sin embargo, nos recuerda que si queremos que Cristo sacie nuestra sed, debemos acudir sinceramente a Él. Debemos dejar nuestros páramos secos donde no hay agua y venir a Cristo. ¡No podemos hallar a Cristo mientras permanezcamos en nuestros pecados!
La palabra «beba» nos dice que debemos recibir sinceramente a Cristo mismo en nuestros corazones si queremos ver nuestra sed saciada en Él. Simplemente acercarse a un manantial y contemplar sus aguas brillantes nunca calmará la sed de nadie; debemos beber realmente de esas aguas. Así también, mirar a Cristo no es suficiente para bendecirnos; debemos recibirlo en nuestra vida, y Su Espíritu llenará nuestros corazones.
Esta nueva imagen de Cristo lo presenta como un gran pozo en el desierto seco y estéril. El agua brota de una grieta en la roca. Comprendemos el significado de la grieta: ¡Jesús murió para que hubiera agua viva para la sed de nuestra alma!
«Hiere la roca, y saldrán de ella aguas para que beba el pueblo». Éxodo 17:6
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: An Open Fountain
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.