Cristo no vino a este mundo a remendar una religión vieja, a tapar aquí un agujero, embellecer allá un detalle, o retocar esta parte o aquella. Él vino para hacer nuevas todas las cosas. Y cuando salva a un pecador, no se propone simplemente arreglarlo un poco aquí y allá, cubrir algunas manchas de su vida, o cerrar las grietas de su carácter con fuertes parches de la nueva tela de la gracia. La obra del Evangelio no es trabajo de remiendo. Cristo no cose pedazos; Él teje una vestidura nueva, sin costura alguna en toda ella.
Así podemos intentar, desde fuera, hacer amable el carácter humano; pero hay pecado en su misma fibra, y las imperfecciones siempre terminarán asomando y echando a perder todo. El único camino consiste en recibir un corazón nuevo, y entonces la belleza será real y perdurable.
Una madre perdió por la muerte a un hijo amado y precioso, su único hijo. Para ocupar de alguna manera su corazón y sus manos en torno a su tesoro desaparecido, y así llenar las horas vacías, tomó una fotografía de su hijo y comenzó a retocarla con sus diestros dedos. Pronto, a medida que trabajaba, los rasgos se volvieron casi vivientes. La imagen fue entonces guardada por unos días, y cuando la buscó de nuevo, los ojos estaban nublados y el rostro manchado con feos borrones. Pacientemente la recorrió por segunda vez, y la belleza encantadora volvió a aparecer. Una segunda vez fue guardada, y de nuevo aparecieron los borrones. Había algo defectuoso en el papel sobre el cual se había tomado la fotografía. Había sustancias químicas ocultas en él que de alguna manera echaban a perder los delicados colores, y ninguna cantidad de repintado podía corregir los defectos. Así sucede en las vidas humanas. Ninguna reforma externa es suficiente, porque todo el tiempo el corazón es malo por dentro, y envía hacia arriba su contaminación, manchando la belleza más deslumbrante. El cambio que es permanente debe obrarse en el corazón.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: A New Garment
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.