«Pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pasos.» 1 Pedro 2:21
Creer en Cristo para justificación es solo la mitad del deber de la fe. Considera a Cristo únicamente en cuanto murió y padeció por nosotros, en cuanto hizo expiación por nuestros pecados, paz con Dios, reconciliación por nosotros, y se hizo nuestra justicia. Para estos fines, Él nos es presentado en el evangelio en primer lugar y principalmente; y con respecto a ellos se nos exhorta a recibirle y a permanecer en Él.
Pero no es todo lo que se requiere de nosotros. Cristo en el evangelio nos es propuesto como modelo y ejemplo de santidad. Y descuidar el que sea nuestro ejemplo, de modo que no nos esforcemos seriamente por la conformidad con Él, es un gran mal destructivo.
Por tanto, meditemos en lo que Él fue, en lo que hizo, y en cómo se condujo en todas las instancias de deberes y pruebas, hasta que una imagen gloriosa de su santidad perfecta quede establecida en nuestras mentes, y todos los que nos rodean reconozcan que hemos estado con Jesús, y que andamos así como Él anduvo.
Jesús, Salvador, configúrame a Ti y lléname de tu amor.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — January 28
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.