La historia de la idolatría de la criatura es un registro doloroso de hermosos cisternos de felicidad que, sin embargo, Dios ha destruido. Entramos en este tema con ternura, pues tocamos las heridas más hondas del corazón. En el círculo doméstico, ¡cuántos cisternos de bien creado, rotos y vacíos, encontramos! El esposo afectuoso, la esposa amante, el padre devoto, el hijo amado, el amigo fiel, caídos por la muerte. Eran cisternos hermosos, y el corazón gustaba beber de ellos su dicha. Pero he aquí, Dios los ha herido, y se han quebrado, y las aguas dulces se han ido. ¿No había allí una adoración de la criatura más que del Creador? ¿No ocupaba el ser amado el lugar de Cristo en el corazón? La herida, el vacío y la soledad lo dicen con demasiada certeza.
Convierte cada pérdida de bien creado en una ocasión de mayor cercanía a Cristo. La criatura más querida y hermosa es solo un cistern, un bien limitado. Si contiene alguna dulzura, el Señor la puso allí; si es medio de alguna bendición para tu alma, Jesús lo hizo así. Pero no olvides, amado, que es solo un cistern. Y si, en lugar de conducirte a la Fuente, te aparta de ella, el Señor, con sabiduría certera y amor fiel, lo quebrará para enseñarte que, si ninguna criatura puede sustituirlo a él, él mismo puede sustituir a todas las criaturas.
Así, su amistad, su amor y su presencia son con frecuencia los más dulces y disfrutados cuando él ha quitado todo lo demás. Jesús te ama demasiado para permitir que otro, por muy querido que sea, lo eclipse y rivalice con él. Cuando llegue el día del Señor sobre toda imagen amada, la copia imperfecta se retirará y dará lugar al Original divino y glorioso; y Dios en Cristo será todo en todos.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - March 21
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.