«El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni jactancioso ni orgulloso ni grosero. El amor no exige su propio modo. El amor no es irritable, y no lleva registro de los agravios. Nunca se alegra de la injusticia, sino que se regocija siempre que triunfa la verdad. El amor nunca se rinde, nunca pierde la fe, siempre es esperanzado, y persevera a través de toda circunstancia.» 1 Corintios 13:4-7
¡Estos pocos versículos valen incalculablemente más que todos los volúmenes que la pluma de la filosofía moral jamás escribió! ¡Qué mundo tan feliz, cuán semejante al cielo, viviríamos—si esta fuera la regla de conducta en todas partes, siempre, en todas las cosas, y para todos los hombres! La tierra reflejaría el rostro del cielo, así como en el espejo de un lago tranquilo se contempla el silencioso, apacible y azul cielo.
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: Earth would reflect the face of heaven!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.