Elías llegó a creer que era el único fiel que quedaba en toda la tierra. No conocía a ningún otro hombre leal a Dios, y esa soledad hacía su carga aún más pesada. La compañía nos fortalece: marchar y pelear hombro a hombro con otros resulta comparativamente fácil, pero salir adelante solo, dicen los viejos soldados, es la prueba más dura del valor. Es fácil ser bueno, fiel y diligente en el servicio cristiano cuando se cuenta con compañeros; pero la vida se prueba de veras cuando hay que sostenerse solo, siendo el único creyente en la familia, en el taller, en la tienda o en la escuela. Muchos tienen que estar exactamente así, y si fallan, la obra de Dios en ese lugar sufrirá grandemente.
Pero el relato nos muestra también el valor de una vida solitaria. Durante años Elías fue el único que confesaba al Señor y le era fiel, y sin embargo, sin saber de otros que en secreto le fueran leales, se mantuvo firme y defendió con valentía el honor de Jehová ante toda una nación. Al leer la historia hasta el fin, vemos el fruto de su fidelidad: él solo obró una gran reformación. A veces nos encontramos solos, como el único testigo de Cristo en el lugar donde estamos. Si simplemente nos mantenemos sin vacilar, llegaremos a ver el triunfo de aquello por lo cual permanecemos.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - July 25
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.