El año devocional de Miller

La tierna paciencia de Dios con nuestros cansancios

Cuando Dios quiso restaurar el alma de su siervo, comenzó por el cuerpo: le dio sueño y alimento. La depresión espiritual a menudo tiene raíces físicas, y la gracia divina nos sustenta en el desierto.

Contemplemos la amorosa ternura de Dios. Siguió a su siervo desalentado en su huida, veló por él todo el camino y no lo desechó. Hay un gran consuelo en esto para todos nosotros: Dios es muy paciente con nuestras debilidades y faltas, y no quiebra la caña cascada.

Conviene notar también que, cuando Dios quiso restaurar el alma de su siervo, comenzó por el cuerpo. Le dio sueño y luego alimento, hasta que su naturaleza exhausta quedó reanimada. Buena parte de la depresión espiritual se origina en la condición física. Muchas veces el mejor remedio contra la desesperanza es dormir y descansar hasta que el cuerpo recupere su estado saludable.

Este incidente es típico. Dios prepara continuamente una mesa en el desierto donde alimenta a sus cansados. En sus tristezas les provee un alimento que el mundo no conoce; se levantan y continúan su camino con gozo, sostenidos por la fuerza secreta que la gracia divina suministra. Muchas personas cuya vida es dura atraviesan los días con un espíritu alegre y cantor, porque cada mañana, en el lugar secreto de oración, Dios les da un alimento que las fortalece.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - July 24

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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