No es algo nuevo que un ministro reciba tratos descorteses a cambio de su buena voluntad hacia un pueblo, y de su servicio diligente y eficaz entre ellos. A las cavilaciones de algunos, el apóstol responde de manera que se presenta a sí mismo como un ejemplo de abnegación, para el bien de otros. Tenía derecho a casarse al igual que los demás apóstoles, y a reclamar de las iglesias lo necesario para su esposa y para sus hijos, si los tenía, sin tener que trabajar con sus propias manos para conseguirlo. Quienes buscan el bien de nuestras almas deberían recibir alimento provisto para ellos. Pero él renunció a su derecho, antes que estorbar su éxito al reclamarlo. Es deber del pueblo sostener a su ministro. Este puede renunciar a su derecho, como hizo Pablo; pero aquellos que niegan o retienen el debido sostenimiento transgreden un precepto de Cristo.
Renunció a esta parte de su libertad cristiana, por el bien de otros (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Corinthians 9:1-14
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.