Acuérdate de Aquel que te creó, y que te creó para su gloria; que formó tu cuerpo, que dotó tu mente y que te colocó en tu presente posición, sea de rango e influencia o de humildad y obscuridad. Acuérdate de Él como un Dios santo que aborrece el pecado, y de que tú estás ante Él como una criatura caída, impura e indigna, incapaz y hostil, indigna de vivir, inepta para morir. Acuérdate de lo que Él debió hacer y debía hacer por ti si esa relación había de cambiar y tú habías de venir a ser una nueva criatura, un hijo adoptivo, un heredero de gloria. Acuérdate de los fuertes e inalienables derechos que tiene sobre ti, derechos que nunca aflojará ni revocará.
Acuérdate de que tu aliento está en sus manos; de que el hacha del juicio está echada a la raíz del árbol verde lo mismo que del seco; de que la flor lozana y el renuevo joven son a menudo cortados mucho antes que el cedro corpulento o el roble venerable se inclinen a la tierra. No te apoyes en la larga vida; no te adornes con los laureles que el saber profundo, el talento brillante o la empresa victoriosa puedan ya haberte granjeado. ¡Mira cuán pronto se marchitan en la frente que adornan! Piensa en aquellos bellos cedros del Líbano de Dios, cuán verdes y fragantes fueron los honores que bajaron con ellos al sepulcro. Pero ellos vivieron pronto en el Señor, y sin reserva para el Señor, y el Señor los tomó pronto para vivir con Él para siempre. Dieron a Él lo primero y lo mejor, y Él los tomó los primeros para la gloria, y les ha dado lo mejor de la gloria.
Edifica, pues, sobre nada debajo del cielo, salvo un interés inmediato y cierto en Cristo. Hasta que no nazcas de nuevo, estás en peligro; hasta que Dios posea tu corazón, tu vida es un perfecto vacío en cuanto a santidad, utilidad y dicha. Vive para ti mismo, y no vivir para Aquel que te creó, te sostiene y pronto te juzgará, es una vida pobre de verdad. Oh, da a Cristo el período dorado de tu vida. Ata el sacrificio temprano sobre el altar; pon sobre él las primicias. Jesús es digno de tus afectos jóvenes y del primer desarrollo de tu mente. ¡Qué tesoro es Cristo! Comenzar la vida con Cristo en el corazón es comenzar con una mañana radiante, preámbulo seguro de un día sereno y de una tarde sin nubes.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - December 9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.