"Mi amado es mío, y yo soy suyo." Cantares 2:16
"Te desposaré conmigo para siempre; sí, te desposaré conmigo en justicia y juicio, en bondad y misericordia; te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová." Oseas 2:19-20
Por la fe en la sangre de Cristo somos aceptados y estrechamente unidos a Él como nuestro Esposo. Por medio de ella comemos diariamente Su carne, bebemos Su sangre y somos rociados por completo; y hay necesidad de un rociamiento diario, para que nuestras personas y servicios sean aceptados y para que nuestras almas pecadoras sean lavadas y renovadas en la fuente que todo lo purifica; puesto que lo mejor de nuestras obras, nuestras oraciones y alabanzas, nuestros deberes y nuestras gracias, son todos inmundos hasta ser lavados en la sangre de Jesús. (Véase Hebreos 9:19-21.) Pero si somos rociados con Su sangre, desearemos unirnos a Su persona y llamarle nuestro amado. Ni siquiera la unión con Jesús nos satisfará, pues querremos una comunión estrecha e íntima con Él. ¡Oh, la bienaventuranza de estar desposados con Jesús ahora, pues entonces seremos reconocidos abiertamente y desposados públicamente con Él, cuando Él venga en Su propia gloria y con todos los santos ángeles!
Objeto de mi primer deseo,
Jesús, crucificado por mí!
Todo anhelo de felicidad,
solo en Ti se puede hallar;
Alabarte a Ti y conocerte a Ti,
constituyen nuestra dicha aquí;
Verte a Ti y amarte a Ti,
constituyen nuestra dicha allí.
Señor, no es vida el vivir,
si Tú me niegas Tu presencia;
Señor, si das Tu presencia,
ya no es muerte el morir.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — July 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.