El libro del predicador

Dios lava y purifica, forma y nutre a sus hijos

Las pruebas purifican y enriquecen la vida del creyente, así como el fuego, el golpe o la poda intensifican el perfume y el fruto.

El incienso, cuando se echa en el fuego, despide mayor fragancia.

La especia, si se machaca y se golpea, huele más dulce.

La tierra, cuando se rasga con el arado, se vuelve más fecunda.

La semilla en el suelo, después de la escarcha y la nieve y las tormentas del invierno, crece más espesa.

Cuanto más cerca de la cepa se poda la vid, mayores racimos produce.

La uva, cuando es más prensada y golpeada, hace el vino más dulce.

El lino, cuando se lava, se retuerce y se golpea, queda más hermoso y más blanco.

De la misma manera, los hijos de Dios reciben gran beneficio por la aflicción, pues por medio de ella Dios los lava y los refriega, los forma y los nutre.

Fuente y atribución

Autor original: Autor desconocido

Título original: God washes and scours, trains and nurtures them

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Autor desconocido, publicado originalmente en Grace Gems.

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