Dios nos guía paso a paso, y cada paso trae una nueva revelación. Así condujo a Elías con llamados siempre nuevos: de Gilgal a Betel, de Betel a Jericó, de Jericó al Jordán, y luego cruzando el río y subiendo entre los collados, hasta que al fin, mientras seguía caminando, el carro descendió y lo arrebató al cielo. De esta misma manera hermosa conduce Dios a cada uno de sus hijos a través de la vida. No sabemos lo que traerá cada día, pero Dios sí lo sabe; y nos llama adelante, a este deber y experiencia hoy, a otros mañana, y así una y otra vez, hasta llegar al último paso, que será entrada a la gloria.
La obediencia pronta de Elías nos enseña nuestra parte en esta lección. Pasaba con rapidez de una tarea a otra, y quería terminar su obra antes de que llegara el fin. Fue a Betel y a Jericó para visitar las escuelas de los profetas; deseaba dar sus últimos consejos a los jóvenes discípulos que había formado y de quienes dependería la futura labor espiritual del pueblo.
La cercanía del fin de la vida debería intensificar nuestro fervor. Una mujer piadosa fue avisada de que no le quedaban más de seis semanas. Entonces exclamó: «Debo levantarme y apresurarme a terminar mi obra». Salió de su lecho y se afanó de lugar en lugar, trabajando con intensidad hasta que sobrevino el final.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - August 1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.