El año devocional de Miller

Vivir de modo que seamos recordados con gratitud

El sepelio de una persona revela el relato de su vida. Quien se entrega a hacer el bien es despedido con gratitud por los pobres y los afligidos, y debemos vivir de modo que Dios mismo nos honre al final.

Se ha dicho que cada quien vive para un funeral; que el entierro de una persona cuenta la historia de su vida. Uno acumula gran riqueza, y cuando su cuerpo yace expuesto, los ricos vienen, lo miran y pasan de largo con ojos sin lágrimas. Otro consagra su vida a hacer el bien; sus manos esparcen bendiciones: los necesitados son atendidos, los hambrientos alimentados, los enfermos visitados, los caídos levantados. Cuando yace en su ataúd, los pobres acuden, la viuda y el huérfano, aquellos a quienes sus manos aliviaron y ayudaron, y con corazones agradecidos y ojos llenos de lágrimas se despiden de él.

Es una escena hermosa el rescate del cuerpo del rey Saúl del deshonor en el campo donde cayó, y más aún cuando descubrimos que fue un acto de bondad realizado muchos años antes lo que le aseguró a su cuerpo muerto el cuidado tierno que recibió aquel día. Si la vida de Saúl se hubiera llenado hasta el fin con hechos de verdadero valor como los que marcaron su comienzo, habría gozado de la gratitud de toda la nación al morir.

Procuremos vivir de modo que seamos recordados con gratitud. Tampoco dejemos nunca de mostrar gratitud a quien nos haya favorecido. Y procuremos, sobre todo, vivir de manera que obtengamos honra de Dios cuando lleguemos al final de la vida. Si perdemos eso, el honor de la tierra será una burla terrible.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - August 2

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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