La Hora de Silencio

Dios recuerda con nostalgia el amor de mis primeros días

El Señor recorre el desierto de mi negligencia para detenerse con anhelo en el oasis de mi amor inicial, llamándome al arrepentimiento.

"Cuando Israel era niño, yo lo amé". Oseas 11:1

¿No es muy conmovedor ver cómo Dios recuerda la promesa de los días en que le conocí por primera vez? Atraviesa el gran desierto de mi abandono, hasta llegar al oasis de mi amor inicial; en él fija su pensamiento con intensidad anhelante.

En verdad, apenas puedo maravillarme de ello. Pues mi juventud espiritual realizó sus más altos designios.

Me escogió antes de la fundación del mundo,

me redimió por la pasión de su Hijo,

envió su Espíritu a mí, para que yo fuera santo.

Parecía como si su alto propósito se cumpliera en aquellas horas matutinas, en aquellos días de primavera de mi camino. Él se gozaba. Todavía lo recuerda, aunque en mi corazón ya no hay pájaros ni sunshine, sino los vientos yermos del otoño y la amenaza de la nieve.

Encienda mi arrepentimiento el que Dios piense con tanta nostalgia en mis mejores momentos. "Corríais bien", dice con uno de sus más fieles siervos, "¿quién os lo impidió?"

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — Hosea 11:1

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura