El amor es la gracia del Espíritu que pone la fe en ejercicio activo, y la fe, así ejercitada, hace entrar en el alma toda bendición espiritual. El creyente está por la fe, camina por la fe, vence por la fe y vive por la fe. Por ello el amor es una gracia laboriosa: no es un principio inerte ni perezoso, sino que, cuando habita sano y vigoroso en el corazón, constriñe al creyente a vivir no para sí, sino para Aquel que lo amó y se entregó por él. Despierta el alma a la vigilancia, la mueve a la oración, a examinarse con frecuencia y a caminar en los mandamientos, con actos de bondad, benevolencia y caridad que nacen del amor a Dios y fluyen por el canal del amor al prójimo.
El Espíritu Santo distingue el amor como parte de la armadura cristiana: «Vistámonos con la coraza de fe y amor». Sin un amor ardiente y creciente hacia Dios, el creyente queda mal armado frente a sus numerosos enemigos espirituales. ¿Quién puede vencer a un hijo de Dios cuyo corazón rebosa de amor divino? En sí mismo no es más que debilidad, cercado por enemigos poderosos; sin embargo, con el corazón alzado a Dios en amor, ningún arma formada contra él prosperará y apagará todo dardo del adversario. Y porque el amor es inmortal, vivirá cuando la fe se trueque en vista y la esperanza en plena fruición: será su morada el cielo, su fuente Dios y su duración la eternidad.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - July 5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.