Porciones diarias

El amor que duerme y despierta en el alma

Aun cuando el amor a Cristo parece dormido, permanece en el corazón y despierta cuando el alma ve el rostro sonriente de Jesús sobre ella.

Si alguna vez has amado a Jesús con un afecto puro; si alguna vez le has sentido cercano, querido y precioso para tu alma, ese amor nunca puede perderse de tu corazón. Puede yacer dormido; yace dormido. Puede no sentirse dulcemente en ejercicio; pero allí está. «Si alguno no amare al Señor Jesucristo, sea anatema». Estarías bajo esta maldición si el amor al Señor Jesucristo muriera de tu corazón. Pero este amor duerme a menudo. Cuando la madre a veces vela sobre la cuna y contempla a su bebé dormido con afecto inefable, el niño no sabe que la madre observa su sueño; pero cuando despierta, es capaz de sentir y devolver las caricias de su madre.

Así es con el alma a veces, cuando el amor en el corazón es como un niño que duerme en la cuna. Pero así como el niño abre los ojos y ve a la madre sonriéndole, devuelve las sonrisas y extiende los brazos para abrazar la mejilla que se inclina; así, cuando los ojos del alma se abren para ver el rostro sonriente de Jesús que se inclina para imprimir un beso de amor o dejar caer alguna dulce palabra en el corazón, hay un fluir hacia él de amor y afecto —este es el poder del amor.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: January 17

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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