Mañana y noche

El celo que transforma al mundo para Cristo

Si se quieren ver almas convertidas y el reino de Cristo exaltado, la iglesia necesita celo; nacido del Espíritu, alimentado por la gratitud y modelado según el ejemplo de Cristo.

Si quieres ver almas convertidas, si quieres oír el clamor de que "los reinos de este mundo se han vuelto los reinos de nuestro Señor"; si quieres colocar coronas sobre la cabeza del Salvador y ver su trono levantado en lo alto, entonces sé lleno de celo. Pues, bajo Dios, el camino de la conversión del mundo ha de ser por el celo de la iglesia. Toda gracia hará proezas, pero esta será la primera. La prudencia, el conocimiento, la paciencia y el valor seguirán en su lugar, pero el celo debe encabezar la vanguardia. No es la extensión de tu conocimiento, aunque eso es útil; no es la extensión de tu talento, aunque no debe despreciarse; es tu celo lo que hará grandes proezas.

Este celo es fruto del Espíritu Santo; saca su fuerza vital de las operaciones continuas del Espíritu Santo en el alma. Si nuestra vida interior mengua, si nuestro corazón late lentamente ante Dios, no conoceremos el celo; pero si todo está fuerte y vigoroso dentro, entonces no podremos sino sentir una ansiedad amorosa de ver venir el reino de Cristo y su voluntad hecha en la tierra, así como en el cielo.

Un profundo sentido de gratitud nutrirá el celo cristiano. Mirando al hoyo de donde fuimos cavados, hallamos abundantes razones para gastarnos y ser gastados por Dios. Y el celo también es estimulado por el pensamiento del futuro eterno. Mira con ojos llorosos hacia las llamas del infierno, y no puede dormirse; levanta con ansiosa mirada los ojos hacia las glorias del cielo, y no puede sino ponerse en movimiento. Siente que el tiempo es corto comparado con la obra que ha de hacerse, y por eso entrega todo lo que tiene a la causa de su Señor.

Y siempre se fortalece con el recuerdo del ejemplo de Cristo. Él estaba vestido de celo como de un manto. ¡Con qué velocidad rodaron los carros del deber con Él! No conoció vagancia en el camino. Probemos que somos sus discípulos manifestando el mismo espíritu de celo.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: June 7 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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