Comentario Devocional y Práctico

El consuelo del Espíritu y el gozo que nadie puede quitar

Las tristezas de los discípulos se convertirían en un gozo firme, garantizado por el Espíritu Santo, que ni los hombres ni los demonios ni los sufrimientos podrían arrebatarles.

Es provechoso considerar cuán cerca están del fin nuestras temporadas de gracia, para que seamos estimulados a aprovecharlas. Pero las tristezas de los discípulos pronto se convertirían en gozo, como las de una madre al ver a su hijo. El Espíritu Santo sería su Consolador, y ni hombres ni demonios, ni sufrimientos en la vida ni en la muerte, podrían arrebatarles jamás su gozo. Los creyentes tienen gozo o tristeza según su visión de Cristo y las evidencias de su presencia. Sobre los impíos viene una tristeza que nada puede mitigar; el creyente es heredero de un gozo que nadie le puede quitar. ¿Dónde están ahora el gozo de los asesinos de nuestro Señor, y la tristeza de sus amigos?

Exhortación a la oración (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — John 16:16-22

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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