Una vida que resplandece

El corazón gozoso de Cristo

En medio de sus tristezas y de las sombras que rodearon su vida, Cristo llevó siempre un corazón de gozo: una alegría bondadosa y una paz serena que atravesaron su profunda seriedad.

«Tu Dios, tu Dios, te ha exaltado sobre tus compañeros al ungirte con el óleo de gozo.» Hebreos 1:9

En medio de todas sus tristezas, bajo todas las sombras profundas que se cernían sobre su vida, Cristo llevó siempre un corazón de gozo. Exteriormente su vida era dura y estaba llena de pesar — pero la dureza no quebrantó su espíritu. Su corazón era como uno de esos manantiales de agua dulce que brotan en medio del mar — siempre dulce bajo toda la amargura salada. Nunca cayó de sus labios una sola palabra cínica. No frunció el ceño ante los juegos de los niños, ante las festividades de las bodas, ni ante los dulces placeres del hogar. Una bondadosa alegría se derrama sobre casi todos los capítulos de su vida bendita.

La verdadera concepción del carácter de Cristo es la de un hombre profundamente serio, ferviente, reflexivo, que vivía una vida intensa — pero jamás lúgubre, sombrío ni cínico, con la profunda seriedad de su carácter atravesada por un gozo tranquilo y por la luz serena y constante de una santa paz.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: CHRIST'S HEART OF JOY

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura