Si «el Dios de toda gracia» os ha llamado efectivamente «a su gloria eterna», si ha tocado vuestro corazón con su dedo bendito, recordad que habréis de caminar, de principio a fin, por una senda de sufrimiento; pues todo el camino, en mayor o menor medida, es una senda de tribulación. Y mientras andáis por ella, sufriendo a causa del pecado, de Satanás, del mundo y del mal de vuestro propio corazón, es solo para conduciros más arriba, hacia «el Dios de toda gracia»; es solo para que Dios, en su propio tiempo, os haga «fuertes, firmes y firmes».
Y cuando vuestra alma haya pasado por estas pruebas, veréis la mano de Dios en todo, le alabaréis por todo y percibiréis cuán bueno fue para vosotros haber sido afligidos y haber caminado por esta senda dolorosa; para que, habiendo sufrido con Cristo Jesús, os sentéis con él en su gloria eterna. La aflicción no es el fin del creyente, sino el camino por el cual el Dios de toda gracia lo confirma, lo afianza y lo establece para participar de la gloria de Cristo. Cuanto más se nos humilla en la prueba, más se nos prepara para la alabanza, porque el mismo Señor que permite el sufrimiento es quien completa la obra comenzada en nosotros.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: December 7
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.