Dios nunca ha revocado este don. Nunca ha retirado a su Espíritu de la iglesia, pues sigue siendo su morador divino, personal y permanente. Todo lo que conocemos espiritualmente de nosotros mismos, todo lo que sabemos de Dios, de Jesús y de su Palabra, se lo debemos a la enseñanza del Espíritu Santo. Toda luz verdadera, santificación, fortaleza y consuelo que recibimos en nuestro camino hacia la gloria proceden de él. Ser ricamente ungido por el Espíritu es ser guiado a toda verdad; ser lleno del Espíritu es ser lleno de amor hacia Dios y hacia el prójimo.
Sin embargo, pedimos con humildad un grado mayor de sus influencias de avivamiento, unción y santificación. Aunque el Espíritu habita siempre en la iglesia de Cristo y en cada creyente, no siempre se manifiesta de forma evidente. La vida sin oración, la frialdad, el formalismo, la mundanalidad y las divisiones pueden llevarlo a retirar su presencia sensible. Por eso anhelamos una medida más rica y amplia de su obra selladora y testificadora, que santifique y bendiga los dones de la iglesia y consuma en su fuego santo el espíritu de envidia y de contienda.
Desciende, santo y bendito Espíritu, sobre todas tus iglesias, tus ministros y tu pueblo. Manifiesta tu gloria en todo lugar, hasta que la iglesia esparcida por la tierra reconozca, reciba y acoja a su siempre bendito morador, santificador y consolador.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - March 19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.