El Espíritu Santo no es solamente la causa eficiente y autor de nuestra vida espiritual, sino también el sostenedor de ella.
Necesitamos comunicaciones frescas de su gracia en cada paso de nuestro camino, para mantener ante nosotros... la gloria de Dios como nuestro centro, descanso y fin; la amabilidad, belleza y preciosidad de Cristo; la maldad del pecado; la excelencia trascendente de la santidad; la sublimidad y la importancia del cielo y de la vida eterna.
El verdadero creyente... busca a Dios como su fin supremo, disfruta a Dios como su bien principal, obedece a Dios como su Soberano Gobernante.
Es un acto de amor asombroso que Dios nos haya dado no solo a su Hijo, sino también a su Espíritu.
Que Dios haga un templo para el Espíritu Santo en nuestros corazones es una muestra de una condescendencia infinitamente mayor que la del más grande monarca sobre la tierra al tomar su morada en una choza de barro.
Una cosa es cierta: eres un pecador, un pecador pobre, miserable y perecedero.
La puerta de la misericordia está abierta, ¡y eres bienvenido a entrar! No puedes ir a Dios de ninguna otra manera, sino como pecador. Dios se encuentra con sus enemigos arrepentidos solamente en la cruz.
«No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento». Lucas 5:32
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: Fresh communications
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.