¡Cuán abarcante es el amor de Jesús! No hay parte de los intereses de su pueblo que Él no considere, y no hay nada que concierna a su bienestar que no le importe. No solo piensa en ti, creyente, como ser inmortal—sino también como ser mortal. No lo niegues ni lo dudes: "Aun los cabellos de tu cabeza están todos contados." Sería una triste cosa para nosotros—si este manto de amor no cubriera todas nuestras preocupaciones, pues ¿qué daño podría hacérsele a aquella parte de nuestros negocios que no quedara bajo la inspección de nuestro amable Señor!
Creyente, ten por seguro que el corazón de Jesús se cuida de tus asuntos más pequeños. La amplitud de su tierno amor es tal, que puedes acudir a Él en todos los asuntos; pues como el padre se compadece de sus hijos—así Él se compadece de ti. Los intereses más pequeños de todos sus santos—todos son llevados sobre el amplio pecho del Hijo de Dios. Oh, ¡qué corazón el suyo, que no solo comprende la salvación de su pueblo—sino que comprende también todas sus diversas e innumerables preocupaciones!
¿Piensas, oh cristiano, que puedes medir el amor de Cristo? Piensa en lo que su amor te ha traído—justificación, adopción, santificación, vida eterna. Las riquezas de su bondad son inescrutables; jamás podrás enumerarlas—ni aun concebirlas. ¡Oh, la anchura del amor de Cristo! ¿Tendrá un amor como éste la mitad de nuestros corazones? ¿Tendrá un amor frío a cambio? ¿El maravilloso amor y tierno cuidado de Jesús—se encontrarán con escasa respuesta y tardío reconocimiento? ¡Oh, alma mía, afina tu arpa para un canto gozoso de acción de gracias! Ve a tu reposo regocijándote, porque no eres un peregrino desolado—sino un hijo amado, guardado, cuidado, provisto y defendido por tu Señor!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: April 29 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.