Porciones diarias

El misterio trino que sostiene la esperanza

Conocer al Padre, al Hijo y al Espíritu por enseñanza divina es la suma de la religión espiritual y la vida eterna. La naturaleza se rebela, pero los pequeños lo reciben; sin este misterio no hay perdón ni paz.

Un conocimiento espiritual de la Trinidad está en el fundamento de toda piedad vital. Conocer al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por enseñanza especial y revelación divina es la suma y sustancia de la religión espiritual, y es vida eterna; conforme al testimonio del Señor: «Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado». Así, tarde o temprano, el Señor conduce a todo su pueblo a un trato sentido y a una recepción divina de este misterio glorioso; y así llegan a conocer el amor elector del Padre, la obra redentora del Hijo y el testimonio interior del Espíritu; y que estos Tres son Uno.

Pero ¡cuán opuesto a la naturaleza, al sentido y a la razón es este misterio glorioso, y cómo todos se levantan en rebelión contra él! ¿Cómo pueden tres ser uno o uno ser tres?, pregunta la naturaleza y arguye la razón. Y, con todo, los pequeñuelos lo reciben y creen. Pues quita la doctrina de la Trinidad, y toda su esperanza se va en un momento. ¿Cómo descansar en la sangre expiatoria de Cristo, si no es la sangre del Hijo de Dios? ¿O en su justicia justificadora, si no es la justicia de Dios? ¿O cómo podríamos ser guardados, guiados, enseñados y dirigidos por el Espíritu Santo, si él tampoco fuera una persona divina en la Deidad?

Así llegamos a conocer el misterio de tres personas en la Deidad recibiendo con poder en nuestros corazones la obra de cada una; y, con todo, sabemos que estos Tres son un solo Dios. Es esta recepción interior de la verdad en el amor de ella lo que sostiene el alma en la tempestad. A menudo somos sacudidos y prontos a decir: «¿Cómo pueden ser estas cosas?». Pero somos detenidos por este sentimiento profundo y arraigado, como el ancla detiene al barco en la galerna, de que estamos perdidos sin él. Si este misterio se quita, nuestra esperanza queda quitada con él; pues no hay perdón, paz ni salvación sino lo que está y fluye de un conocimiento experimental del Dios trino.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: August 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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