"La salvación de vuestras almas." 1 Pedro 1:9
Mi salvación tiene un origen maravilloso. Comienza con el previo conocimiento de Dios. En lo profundo y lejano de una eternidad insondable fueron colocados sus cimientos. No es cosa de ayer. No pasará con el mañana. El Padre la ha dotado con su propia eternidad.
Mi salvación está confirmada por un milagro coronante. Está asegurada por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos. Así sé que Dios acepta la obediencia y el derramamiento de sangre de su amado Hijo en mi lugar. Así estoy seguro de que tengo un Sumo Sacerdote misericordioso y fiel en los cielos.
Mi salvación llega a mí mediante una agencia admirable. Es trasmitida a mi alma por la santificación del Espíritu. Permanece fuera de mí, hasta que Él me vivifica, me instruye, me purga y me perfecciona. Pero entonces se vuelve mi posesión, algo enteramente mío. ¿Y quién arrebatará de mí lo que Dios el Espíritu me da?
Mi salvación crece mediante un entrenamiento agridulce y una disciplina. Es llevada a la perfección a través de la prueba de mi fe y de múltiples tentaciones. Pero, ¿por qué quejarme del camino empinado y de la experiencia dolorosa? Es así como soy refinado y atraído más cerca del hogar.
Y mi salvación camina hacia un destino consumado. Termina en la herencia incorruptible, incontaminada e inmarchitable. "¡Oh feliz retribución, breve trabajo, descanso eterno!"
¿No es una salvación incomparable y sin igual? ¿Y no ha de despertar en mí un asombro incesante y una gratitud imperecedera?
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — 1 Peter 1:9
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.