Una vida que resplandece

El pecado de lo que dejamos sin hacer

No basta con evitar el mal; también damos cuenta de las palabras de consuelo que callamos y de las amabilidades que dejamos pasar.

«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Diezmáis las especias —menta, eneldo y comino—, pero habéis descuidado los asuntos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Debisteis haber practicado esto último, sin descuidar lo primero.» Mateo 23:23

«Hemos dejado sin hacer aquellas cosas que debimos haber hecho; y hemos hecho aquellas cosas que no debimos haber hecho.» Quizá no pensamos a menudo, sin embargo, que en realidad es pecaminoso no hacer las cosas. Admitimos que es malo tratar a otro con dureza — ¿entendemos que también es malo no mostrar la amabilidad que tuvimos la oportunidad de mostrar? Sabemos que es pecado pronunciar una palabra áspera o amarga contra otro — ¿recordamos siempre que es un pecado no decir la palabra de aliento o de consuelo que tuvimos la oportunidad de decir, y que nuestro prójimo tanto necesitaba y anhelaba oír? Si hemos de dar cuenta de las palabras ociosas — también hemos de dar cuenta de los silencios ociosos.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: THINGS LEFT UNDONE

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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