"Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios…."
"Todo aquel que cree en Él no será avergonzado." Romanos 10:3, 11
El mismo error que resultó tan fatal para los judíos, resulta igualmente fatal para muchos que se dicen llamarse cristianos. Ignorantes por igual del carácter divino y del suyo propio — fundan su esperanza del favor de Dios y de la vida eterna en algunas obras de justicia que han hecho, o se proponen hacer — y rechazan la justicia de Cristo, en la cual únicamente pueden ser justificados y aceptados. En este error se ven igualmente envueltos el moral y el inmoral, pues aun lo peor de la humanidad se imagina poseedor de algunas virtudes y buenas cualidades que le harán acreedor al favor divino.
El engaño permanece — hasta que la luz del Espíritu Santo se filtra, como un rayo de sol, en la mente y revela la culpa y la contaminación que manchan aun a lo mejor de nosotros. Entonces nos aborrecemos a nosotros mismos y acudimos a la libre gracia de Dios en Cristo Jesús para perdón y salvación. Así obtenemos una esperanza que no avergüenza y nos regocijamos en anticipación de la gloria de Dios.
Espíritu Santo, llévame a Jesús cada día — para que reciba de Él y use lo que recibo para Su gloria.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — January 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.