Pensamientos vespertinos

El perdón que nos hace semejantes a Dios

Ningún acto de gracia nos asemeja tanto a Dios como perdonar al hermano que nos ofende, porque en el perdón el Señor ha revelado su gloria y derramado toda bendición sobre nosotros.

Si hay un ejercicio de la gracia divina en el cual el creyente se asemeja más a Dios, es el perdón. El amor de Dios hacia el hombre se manifestó en una sola y gloriosa realidad, resumida en una palabra: perdón. En nada ha revelado el Señor su gloria como en el ejercicio de esta prerrogativa, pues perdona el pecado, y al perdonarlo concede toda bendición. ¡Cuántas veces somos llamados a imitarlo! Y cuán semejantes a Él llegamos a ser cuando, con verdadera grandeza de alma, desechamos del corazón y borramos de la memoria toda huella de la ofensa recibida.

Nadie como el Redentor expirante nos ha dejado un ejemplo tan conmovedor. En el momento de su herida más profunda, como si borrara el pecado con la misma sangre que derramaba, oró: «Padre, perdónalos». Podría haberse vengado entonces, pero su fuerza se puso del lado de la misericordia, y venció el mal con el bien. A la vista constante de este perdón, los seguidores de Cristo desean perdonar a quienes los ofenden, recordando que ellos mismos fueron perdonados de una deuda infinita. Retener el perdón, en cambio, endurece el alma: la herida se infecta, la distancia crece y la paz se retira del corazón. ¡Qué hermoso es, en cambio, el perdón pronto, que triunfa antes de que la herida llegue a infectarse!

El Señor enseña que el verdadero amor no conoce límites en su disposición a perdonar. Si descubre en el ofensor la más leve señal de arrepentimiento, está pronto a perdonar, aun hasta setenta veces siete. ¿Quién puede medir la deuda que nosotros mismos tenemos con su perdón repetido y perpetuo? Y, sin embargo, ¿nos negaremos a reconciliarnos con un hermano? ¿Dejaremos que el sol se ponga sobre nuestro enojo? Que la cruz nos mueva a soltar la ofensa y a extender la mano del amor.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - June 23

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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