¿No tiembla a veces tu corazón de miedo ante el temor de no tener más que una profesión nominal, de que el dios de este mundo te esté cegando, y de que tu conciencia se haya endurecido por la deceitfulness del pecado? Es bueno tener tales temores. Aquel que no teme, que no tiene solemnes aprensiones, ni ansiosas preguntas, que nunca es ejercitado con algún temblor interior del alma, mucho se teme que nunca haya conocido lo que es tener «la lámpara de Jehová escudriñando las entrañas».
Pero si Dios ha vivificado tu alma a la vida espiritual, y tienes oídos para oír, solo te pondré dos preguntas: ¿Has obtenido justicia por una manifestación de la justicia de Cristo; perdón por la aplicación de la sangre de Cristo; amor por un derramar del amor; liberancia por un descubrimiento de la mano extendida de Dios? Mi otra pregunta es esta: si no has —y que la conciencia dé su testimonio honesto—, si nunca has experimentado justicia, perdón, amor y liberancia, ¿hay un clamor en tu alma tras ellos? ¿Hay algo parecido a una súplica fervorosa de que Dios los concediera? ¿Hay algo de un gemido en la profundidad de tu espíritu de que el Señor los revele? Estas son marcas de vida; y el que tiene estas marcas tendrá la bendición, porque Dios le ha vivificado a la vida espiritual. Puede tardar mucho, pero al fin vendrá; «ciertamente vendrá, no tardará». Puede ser retenida por propósitos sabios, y puedes tener que viajar por muchas temporadas oscuras y muchas horas ansiosas, pero la liberancia es segura; está reservada para ti en Cristo, y tú estás reservado para ella, guardado por Dios mismo para salvación, pronto para ser revelada en el tiempo postrero.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: January 23
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.