Pensamientos vespertinos

El testimonio del Espíritu a tu espíritu

Sólo el Espíritu Santo puede certificar al alma su adopción. Ni ángel ni ministro alguno pueden sustituir ese testimonio personal, santo y conforme a la Palabra.

Tres cosas importantes encierran estas palabras: primero, el Testigo; luego, aquello con lo cual Él da testimonio; y por último, la gran verdad a la cual testifica. El gran negocio de dar a conocer a un pecador su absolución en el alto tribunal de los cielos y su adopción en la familia del Rey no se confía a ningún agente inferior. Ningún ángel es comisionado para llevar la nueva, ningún mortal puede revelar el secreto. Solo Dios el Espíritu Santo mismo. Quien se conforma con menos que este testimonio daña a su propia alma. Amado lector, no se satisfaga con otro testigo de su llamamiento y elección sino este: el Espíritu mismo.

Lo segundo a observar es aquello con lo cual Él testifica: con nuestro espíritu. Es un testimonio personal, no dado a otros, sino a nosotros mismos. La adopción del creyente en la familia de Dios es un privilegio tan grande, que envuelve bendiciones tan inmensas para seres tan pecadores e indignos, que si el Padre celestial no los asegurara con su testimonio inmediato, ningún otro testigo bastaría para disipar sus dudas y aquietar sus temores. El Espíritu eterno de Dios desciende y entra en el corazón como testigo de la adopción: primero renueva nuestro espíritu, aplica la sangre expiatoria a la conciencia, obra fe en el corazón e ilumena el entendimiento, preparando así al alma creyente para la revelación de esta verdad gloriosa.

Lo último es la gran verdad a la cual testifica: que somos hijos de Dios. El Espíritu es llamado enfáticamente Espíritu de adopción. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! No puede haber desacuerdo entre el testimonio del Espíritu y la palabra de Dios. Las impresiones vagas y las fancías, recibidas como evidencias de salvación, son engaños temibles. Todo lo que no armonice con la palabra revelada ha de descartarse, y hemos de tener un "así dice Jehová" para cada paso que demos al creer que somos hijos de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - May 9

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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