Solemos pasar por alto a los personajes secundarios de las historias bíblicas, tan absortos como estamos en los protagonistas. Sin embargo, muchas veces esos siervos menos visibles son tan importantes en su lugar y tan esenciales para el resultado final como los más destacados.
La jovencilla en la historia de Naamán el leproso apenas se distingue entre los esplendores de la corte siria; pero sin su parte, nunca habríamos tenido esa historia. El muchacho del canasto casi no se recuerda al leer el relato del milagro; pero fueron sus panes los que el Señor multiplicó para alimentar a aquellas miles de personas hambrientas. Los eslabones más pequeños de una cadena suelen ser tan decisivos como los más grandes.
Hatac fue uno de esos personajes oscuros. Su papel no era en absoluto insignificante: sin su fidelidad como mensajero, la comunicación entre Mardoqueo y Ester habría sido imposible. Si no podemos hacer proezas valientes como Ester ni dar consejos sabios como Mardoqueo, al menos podemos ser útiles, como Hatac, en un servicio fiel. Y quizá nuestra parte humilde llegue a ser algún día tan esencial como las grandes hazañas que todos aplauden. Al menos podemos ayudar a otros a cumplir las obras grandes que Dios les ha encomendado en este mundo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - August 25
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.