Las palabras finales de John Bunyan

El verdadero arrepentimiento y el espíritu de oración

Esta meditación presenta el arrepentimiento verdadero, la urgencia de volverse a Cristo hoy, y el espíritu de oración que humildemente busca la misericordia de Dios.

Un penitente arrepentido, aunque antes fuera tan malo como el peor de los hombres, puede, por la gracia, llegar a ser tan bueno como el mejor.

Ser verdaderamente sensible al pecado es entristecerse por haber desagradado a Dios; es afligirse de que él esté desagradado por nosotros, más que de que esté desagradado con nosotros.

Tus intenciones de arrepentimiento, y el descuido de ese deber que salva el alma, se levantarán en juicio contra ti.

El arrepentimiento lleva consigo una retórica divina, y persuade a Cristo para que perdone multitudes de pecados cometidos contra él.

No digas en tu corazón: «¡Mañana me arrepentiré!», pues es tu deber hacerlo cada día.

El evangelio de la gracia y de la salvación es, sobre todas las doctrinas, el más peligroso si es recibido sólo en palabra por hombres sin gracia —si no va acompañado de una sensible necesidad de un Salvador, ni los lleva a él. Porque tales hombres, que sólo tienen la noción de él, son de todos los hombres los más miserables, pues por saber más que los gentiles, ésta será únicamente su porción final: que recibirán azotes más grandes.

SOBRE LA ORACIÓN.

Antes de entrar en oración, haz a tu alma estas preguntas:

¿Con qué fin, oh alma mía, te has retirado a este lugar?

¿No has venido a hablar con el Señor en oración?

¿Está él presente? ¿Te oirá?

¿Es él misericordioso? ¿Te ayudará?

¿Es tu asunto leve? ¿No se trata del bienestar de tu alma?

¿Qué palabras usarás para conmoverlo a compasión?

Fuente y atribución

Autor original: John Bunyan

Título original: John Bunyan's Dying Sayings — parte 3

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Bunyan, publicado originalmente en Grace Gems.

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