Las palabras finales de John Bunyan

La aflicción nos descubre el pecado y nos lleva a Cristo

Bunyan muestra cómo Dios usa la aflicción para separar el trigo de la paja, descubrir la vanidad del mundo y conducir al pecador arrepentido a Cristo.

Nada puede hacer la aflicción tan insoportable como la carga del pecado; si quieres, por tanto, estar preparado para las aflicciones, procura dejar a un lado la carga de tus pecados; y entonces cualesquiera aflicciones que encuentres te resultarán muy ligeras.

Si puedes oír y soportar la vara de la aflicción que Dios ponga sobre ti, recuerda esta lección: eres castigado para que puedas ser mejor.

El Señor usa su mayal de tribulación para separar la paja del trigo.

La escuela de la cruz es la escuela de la luz: descubre la vanidad, bajeza y maldad del mundo, y nos deja ver más de la mente de Dios. De la oscura aflicción surge una luz espiritual.

En tiempos de aflicción, solemos hallar las más dulces experiencias del amor de Dios.

Si renunciáramos de corazón a los placeres de este mundo, nos inquietaríamos muy poco por nuestras aflicciones; lo que hace el estado de aflicción tan insoportable para muchos es que están demasiado apegados a los placeres de esta vida, y por eso no pueden soportar aquello que los separa de ellos.

SOBRE EL ARREPENTIMIENTO Y EL VENIR A CRISTO.

El fin de la aflicción es el descubrimiento del pecado, y de ese descubrimiento el traernos al Salvador. Volvamos, por tanto, como el hijo pródigo, a él, y hallaremos descanso y reposo.

Fuente y atribución

Autor original: John Bunyan

Título original: John Bunyan's Dying Sayings — parte 2

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Bunyan, publicado originalmente en Grace Gems.

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