Apenas podríamos alegrarnos al pensar en perder el glorioso océano antiguo. Los cielos nuevos y la tierra nueva no son más bellos a nuestra imaginación, si es que, literalmente, no ha de haber gran mar ancho, con sus olas brillantes y sus orillas de conchas.
¿No ha de leerse el texto como una metáfora, matizada por el sesgo con que la mente oriental consideraba universalmente el mar en los tiempos antiguos? Un mundo físico real sin mar es triste de imaginar; sería un anillo de hierro, sin el diamante que lo hacía precioso. Tiene que haber aquí un sentido espiritual.
En el cielo no habrá división—el mar separa a las naciones y divide a los pueblos entre sí. Para Juan en la isla de Patmos, las aguas profundas eran como muros de prisión, que le cerraban el paso a sus hermanos y a su obra. No habrá tales barreras en el mundo venidero. Leguas de olas rodantes yacen entre nosotros y muchos parientes a quienes recordamos en oración—pero en el mundo luminoso al que vamos—habrá comunión ininterrumpida para toda la familia redimida. En este sentido ya no habrá mar.
El mar es el emblema del cambio—con sus reflujos y flujos, su lisura de cristal y sus olas montañosas, sus suaves rumores y sus rugidos tumultuosos. El mar nunca es el mismo por mucho tiempo. Esclavo de los vientos inconstantes y de la luna cambiante—su inestabilidad es proverbial.
En este estado mortal—tenemos demasiado de este cambio. ¡Este mundo es constante—solo en su inconstancia! Pero en el estado celestial—todo cambio triste será desconocido, y con él todo temor de tormenta que hiciera naufragar nuestras esperanzas y ahogar nuestros gozos. El mar de cristal resplandece con una gloria, ¡que no es interrumpida por una sola ola! ¡Ninguna tempestad aúlla por las orillas pacíficas del paraíso!
¡Pronto alcanzaremos aquella tierra feliz donde separaciones, cambios y tormentas habrán de terminar! ¡Jesús llevará a todo Su pueblo allí! ¿Está usted en Él o no? ¡Esta es la gran pregunta!
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: December 19 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.