Mañana y noche

El testimonio del Espíritu sobre el amor de Cristo

El Señor hace tangible Su amor eterno en el alma del creyente mediante el testimonio interior del Espíritu Santo, disipando toda duda.

A veces el Señor Jesús comunica a Su Iglesia Sus pensamientos de amor. No le basta con declararlo a sus espaldas, sino que en su misma presencia dice: "Eres del todo hermosa, amada mía." Es cierto que este no es Su método ordinario; Él es un amante sabio, y sabe cuándo retener la manifestación del amor y cuándo dejarla salir; pero hay tiempos en que no hará de ello ningún secreto; tiempos en que lo pondrá fuera de toda disputa en las almas de Su pueblo.

El Espíritu Santo se complace a menudo, de una manera sumamente graciosa, en dar testimonio del amor de Jesús a nuestras almas. Él toma de las cosas de Cristo y nos las revela. No se oye ninguna voz desde las nubes, ni se ve ninguna visión en la noche, pero tenemos un testimonio más cierto que cualquiera de estas. Si un ángel volara desde el cielo y comunicara personalmente al santo el amor del Salvador hacia él, la evidencia no sería ni un ápice más satisfactoria que la que el Espíritu Santo imprime en el corazón. Pregúntenlo a aquellos del pueblo del Señor que han vivido más cerca de las puertas del cielo, y les dirán que han tenido temporadas en las que el amor de Cristo hacia ellos ha sido un hecho tan claro y seguro que no podían dudar de él más que de su propia existencia.

Sí, amado creyente, tú y yo hemos tenido tiempos de refrigerio provenientes de la presencia del Señor, y entonces nuestra fe se ha elevado a las más altas cumbres de la seguridad. Hemos tenido confianza para reclinar la cabeza sobre el pecho de nuestro Señor, y no hemos cuestionado el afecto de nuestro Maestro hacia nosotros más que Juan lo hizo en aquella bendita postura; antes bien, no tanto, pues la sombría pregunta: "Señor, ¿soy yo el que te ha de entregar?" ha sido alejada de nosotros. Él nos ha besado con los besos de Su boca, y ha dado muerte a nuestras dudas con la cercanía de Su abrazo. ¡Su amor ha sido más dulce que el vino para nuestras almas!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 20 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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