El pensamiento de aquella mujer parece haber sido: «Habría sido mejor que yo me quedara como estaba, sin una voz de amor en mi hogar, con el corazón sin llenar de afecto, a que conociera y experimentara la alegría de la maternidad por tan breve tiempo y luego me arrebataran esa dicha». Sin duda, pensamientos semejantes llegan con frecuencia a quienes se ven privados de sus seres queridos. En su profundo dolor les parece que habría sido mejor no haberlos tenido en absoluto, que tenerlos un breve tiempo, aprender a amarlos tanto y hallar tanta bendición en ellos, y luego perderlos.
Pero la palabra de Tennyson es mucho más cierta: «Es mejor haber amado y perdido que no haber amado jamás».
Amar mismo nos bendice. Abre nuestro corazón y enriquece nuestra vida. Nos enseña el verdadero sentido de la vida, pues vivir de verdad es amar. La pérdida del ser amado no nos arrebata las bendiciones que el amor obró en nosotros. Esas las conservamos para siempre, aunque el amigo ya no esté con nosotros. Aun cuando este niño no hubiera sido devuelto a la madre en este mundo, ella habría guardado para siempre las impresiones y las influencias que el niño, en sus breves y hermosos años, había dejado en su vida.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - September 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.