Joyas devocionales de John Angell James — Volumen 6 — Parte 2

Existe un mundo sin lágrimas, al otro lado del valle

El creyente atraviesa un valle de lágrimas rumbo al mundo sin lágrimas, y necesita consuelo para no hundirse en el pecado.

Muchas son las aflicciones aun de los justos. Aunque son hijos de Dios y herederos de la inmortalidad, ni siquiera ellos están exentos de la suerte común de la humanidad, como describe el patriarca de Uz, cuando dice: «El hombre nace para la aflicción, como las chispas vuelan hacia arriba.»

Hay un mundo sin lágrimas—¡pero se alcanza por un valle de lágrimas! Como quienes estamos expuestos a tal variedad y a tan constante recurrencia de pruebas, necesitamos algún principio que nos sostenga bajo ellas. Debemos hallar alguna fuente de consuelo.

En tiempos de angustia corremos el peligro de recurrir a muchas cosas que son contrarias a nuestra paz y a nuestra santidad.

Las aflicciones no solo son dañinas en sí mismas, sino que también, si no se tiene cuidado, es probable que produzcan mal. No solo conducen siempre al dolor—sino a menudo al pecado. Un espíritu herido ha sido con frecuencia ocasión de una conciencia abrumada.

El ajenjo y la hiel del dolor han fermentado en el veneno de la iniquidad, por la impaciencia bajo la mano de Dios, y por los sentimientos de venganza hacia los instrumentos humanos de nuestras penas. ¡Cuán propensos somos a hundirnos en...

inactividad sin corazón,

desaliento sin esperanza,

desconfianza pecaminosa y

tristeza abrumadora.

En la noche oscura y lúgubre de la tribulación, cuando el sol de nuestra prosperidad se ha puesto; cuando las nubes de la adversidad han cubierto tanto los cielos que ni una estrella titila; y la tempestad ruge—¡cuánto necesitamos algo que nos anime, algo que reprima esos pensamientos incrédulos acerca de Dios y de su providencia que entonces tan fácilmente brotan, y que alivie esa miseria intensa que con tanta frecuencia se apodera por completo del alma!

Fuente y atribución

Autor original: John Angell James

Título original: There is a tearless world

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.

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