Reconfortados por la palabra del Señor, los pobres y temblorosos ciudadanos de Sion cobraron ánimo, y menearon la cabeza ante las jactanciosas amenazas de Senaquerib. La fe robusta capacita a los siervos de Dios para mirar con sereno desdén a sus más soberbios enemigos. Sabemos que nuestros enemigos intentan imposibles. Pretenden destruir la vida eterna, que no puede morir mientras Jesús viva; derrocar la ciudadela contra la cual las puertas del infierno no prevalecerán. Patean contra el aguijón para su propio daño, y se lanzan contra los espesos escudos tachonados de Jehová, para su propio perjuicio. Conocemos su debilidad. ¿Qué son sino hombres? ¿Y qué es el hombre sino un gusano? Rugen y se hinchan como olas del mar, espumando su propia vergüenza. Cuando el Señor se levante, volarán como el tamo delante del viento, y serán consumidos como espinas crepitantes. Su total impotencia para dañar la causa de Dios y Su verdad puede hacer que los soldados más débiles de las filas de Sion se rian de ellos con desprecio.
Sobre todo, sabemos que el Dios Altísimo está con nosotros, ¿y qué enemigo puede conquistarlo? Si Él sale de Su lugar, los tiestos de la tierra no contenderán mucho tiempo con su Hacedor. Su vara de hierro los despedazará como a un vaso de alfarero, y su mismo recuerdo perecerá de la tierra. Alejad, pues, todo temor: el reino está seguro en las manos del Rey. Gritemos de júbilo, porque el Señor reina, y Sus enemigos serán como paja para el muladar.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: July 21 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.